Adoptar un niño

Por María Xavier Gutiérrez L.

Conocí a Paula y a Daniel (1) cuando sus vidas se cruzaron por primera vez. Ella de 46 años, italiana-holandesa, políglota, periodista que cumple corresponsalías en destinos diversos, es blanca, alta, determinante, con pómulos sobresalientes, nariz fina hacia abajo y pelo liso color café, igual que sus ojos.

Llegó a Nicaragua a adoptar, yo conversé con ella cuando ya estaba por dejar el país junto a Daniel, su niño. Me contó como se vive ese proceso por dentro, fue franca, transparente y deja con su historia un punto de vista de gran reivindicación femenina, de tenacidad, humildad, desprendimiento, pero sobre todo de mucho amor.

Considero que la adopción es el acto más generoso que una persona puede realizar en su vida, incluso más que encubar y amar a los hijos de sangre propia. Adoptar es una decisión consciente en la que se asumen cambios y riesgos. Adoptar es compartir tu vida con otro ser humano, es abrir tu puerta a un niño que no conoces pero que confías en él y deseas acompañarlo en su vida. La adopción puede ser legal pero también puede ser porque se “cría” a un niño ajeno sin poseer la tutela. Son admirables las personas que adoptan un niño. Les dejo la experiencia de Paula.

La idea de adoptar

La adopción siempre me pareció una cosa buena. Que si uno puede hacerlo, está capaz materialmente y emocionalmente de hacerlo, pienso que es mejor no hacer otro hijo cuando ya hay muchos que necesitan un hogar. No significa que yo estaba incompleta, que sin adoptar no podía vivir, que me faltaba algo, no. Yo estoy muy feliz con mi vida llena de actividades, de proyectos, 24 horas no son suficientes para mí.

Pero como muchas veces pasa, el tiempo te gana. Tengo 46 años y hace dos años pensé que se me estaba pasando el tiempo, estaba sin hijos y por la edad pensé que tampoco podría adoptar, con más de 40 y sin estar casada. Tengo una amiga que estaba adoptando un niño en Kenya, que esperó como 8 años para que se lo dieran.

Edad límite para adoptar

El país de procedencia del niño tiene sus criterios y el país de procedencia del solicitante también. La ley holandesa me da unos límites y la nicaragüense también. Hay que buscar donde tu encajas, ver los criterios de varios países.

Mi amiga me dijo que la ley holandesa no tenía problemas con estar casada o soltera y que le edad es hasta los 45. En internet descubro que la ley holandesa te obliga a pasar por instituciones que tienen la licencia de la Defensa del Niño y cada institución tiene un paquete de países, entonces tu vas a ver los países, por ejemplo un país acepta solamente padres católicos, otro solamente musulmanes, otro te dice que debes estar casado por lo menos 3 años, otro no admite homosexuales, en Afganistán la ley no admite adopción a extranjeros

Cuando leo sobre Nicaragua decía: País nuevo en cuanto a trámites de adopción en relación con Holanda, no pone condiciones sobre ser casado o no, religiosidad o edad. Yo pensé: Nicaragua es perfecto, tengo familia allá!

Yo quería adoptar un niño que hablase un idioma que yo hablo, otra característica era compartir algunos rasgos físicos generales, por ejemplo, a mi me gustan mucho los niños negros, pero no tenemos nada en común físicamente, yo pensaba que un niño que se me parece más era mejor para el niño, a mi no me importa si es chino o africano, aceptaría cualquiera, pero para el niño sería más difícil, se notaría de inmediato que no soy la mamá. Pensé que en Nicaragua era más fácil parecerme al niño, pero sobre todo me atrajo el idioma y la cultura.

Llamé a mis familiares en Nicaragua y me dijeron que me iban a ayudar. Ellos me pusieron en contacto con un abogado y me consiguieron el contacto de una mujer que recién había adoptado y así me fui informando.

Descubrí que en la ley holandesa había un trámite especial acelerado para solicitantes de adopción mayores de 40 que iba a cerrar en dos meses, entonces corrí a inscribirme y de inmediato viajé a Nicaragua.

Expectativas con la adopción

Yo no pensaba satisfacer mi vida emocional. Tener un hijo propio es otro proceso emocional, lo haces con alguien, te lo piensas, lo vives físicamente con malestares etc. Yo estuve embarazada una vez pero perdí al niño a los 3 meses. Una adopción, hasta cierto punto es más bien determinación y perseverancia porque es un proceso burocrático, es un proceso de instituciones, de entender como funciona, el tiempo, el gasto, te ocupa más eso que la parte emocional. Porque no sabes y vas descubriendo cuáles son tus chances, hasta dónde puedes elegir, hasta cuando está abierto determinado trámite, debes aceptar que es una cosa absolutamente desconocida hasta cuando te encuentras con tu niño, aún entonces seguirá siendo desconocido porque empiezas a descubrir quién es ese niño?

Elegir la edad del niño

Fue un proceso siguiendo la ley holandesa que respeta el tratado de la Haya que Nicaragua firmó en 2011. Tienes que hacer un curso, investigan que los aspirantes sean sanos mentalmente, físicamente, que tengan recursos, casa, vida estable, familia. Quieren saber si eres una persona apta.

Después te dicen que la filosofía es encontrar a alguien que quepa en el interés del niño, no el niño caber en los intereses de los padres.

Solo puedes elegir en 3 cosas: en cuanto al sexo dices tu preferencia, aunque no aseguran que se cumpla tu deseo. La edad y luego definir tus límites en cuanto a adoptar niños con discapacidad, desde extremas a leves. El resto lo deciden ellos.

Yo dije que no me importaba que fuese hombre o mujer, entre 2 y 6 años.

Mi disposición era muy abierta, lo importante era que yo pudiese ayudar a un niño. Claro, eso no es una línea recta. Durante el período de adopción tienes unas fluctuaciones increíbles.

Dudas

Soy una mujer de acción. Yo hice teatro y yo no era muy seria en los ensayos, hasta el momento de la premier me ponía seria. Entonces los trámites de adopción los llevé así como llevo las mil cosas que tengo que hacer en la vida: ah, tengo que llamar a adopción!, hice todo mi curso. Pero en algunos momentos, cuando los otros me decía, pero ve, tu vas a cambiar tu vida, una mujer libre, independiente, sin tener límites, vas a tener muchos, yo viajando mucho como periodista. Algunas personas cercanas veían todo imposible, yo los veía como muy negativos.

Hasta ahora siempre logré hacer lo que quiero hacer, porque cuando uno elije conscientemente asume las consecuencias de sus elecciones, entonces me doy cuenta que el niño me va a limitar mi movimiento, pero con todo lo que he hecho en la vida no voy a arrepentirme de nada, por eso quería ser madre más madura porque antes quería estudiar, trabajar, viajar, amar, todo. No quería decir, eso no lo viví. Siento que le puedo dar mucho al niño porque tengo una bagaje muy rico.

Entonces en algunos momentos pensaba, ¿Será que estoy haciendo una cosa loca?. También por el dinero, porque cuesta un montón y lo estoy pagando yo sola.

La escuela es de las 8 am a las 3 pm, yo salgo de la oficina a las 6. Esas horas de cuidado extra cuestan 750 euros al mes, más la casa, transporte. Pero pienso que si lo calculas demasiado no haces nada, entonces yo me lancé, después tengo que encontrar la solución pensé.

De vez en cuando me daba pánico, imaginaba que me daban un niño con problemas graves. Hay casos de parejas de padres adoptivos que se separan porque los niños que reciben tienen graves problemas de comportamiento o de salud y ellos no saben como abordarlos, hay casos peores, en que los padres devuelven al niño al orfanato.

Yo le hacía muchas preguntas a la organización holandesa y me dijeron: “Usted está pidiendo garantías”, cuando lo que yo necesitaba era más información para poder elegir. Ellos elegían por mí en lo que era para mí una decisión trascendental y era la primer vez en mi vida en la que yo no podía elegir. Me dijeron que esa información no la daba Nicaragua, era una locura: Yo preguntada, ¿Asiste a la escuela? Respondían, no sabemos. Me daba pánico pensar que las personas de esas instituciones eran irresponsables. Aunque sea un niño chiquito tienes que saber si ha sido abusado, si fue prematuro, si se quedó hospitalizado. Esos fueron los momentos más difíciles para mi.

Me dijeron que para poder seguir adelante debían confiar en que yo no iba a retractarme con la decisión de adoptar.

La teoría de educación infantil dice que debes saber como es el niño para ayudarlo adecuadamente, y la negativa a brindar información estaba en contraste con lo que aprendí en los cursos. Si me daban un niño al que yo no podría ayudar me sentiría muy mal, uno que no habla, que no camina. Era una lucha entre la burocracia y mi gesto de adoptar un niño que creo es muy valioso. Yo decía, donde está el sentimiento, no estoy comprando una casa. Si es un contrato me preguntaba donde estaban mis derechos porque solo obligaciones tenía. Te parte mucho la moral, los sentimientos, con la parte de tus derechos.

Hace 15 años te daban a un niño en adopción en 1 semana,

El encuentro con Daniel

¡Cuantas veces intenté imaginar el encuentro con el niño!

Cuando me dijeron que era un varoncito y que no era pequeño, que tenía 6 años cumplidos y supe un poquito de su historia, que tenía un problema de desnutrición crónica, que era un año o dos retrasado en comparación a los niños de su edad, se me vino a la cabeza: ¡hay, este es un hombre, no es un niño!, me viene con idioma, preferencias, gustos, experiencias que ha tenido, era como conocer a un adulto, que uno tiene que estudiarlo.

Me imaginé el encuentro muchas veces, porque no ves una foto ni nada, hasta cuando llegas donde él. En el dosier podes leer que es moreno, pelo liso, pestañas largas etc.

Al niño en el orfanato lo van preparando, tuve que mandar mis fotos, el niño sabía todo de mi. Yo nada de él. Ese es el proceso a través de Holanda, este puede cambiar según el país.

El preguntaba por la “mamá”, que por qué yo no llegaba. El se había quedado solo en una casita donde todos ya habían sido dados en adopción menos él. Debió ser muy doloroso ver que todos se iban menos él. Lo pusieron en otra casita con otros niños. Yo no sabía todo eso, lo descubrí cuando llegue.

Me pedían, venga rápido, venga rápido que el niño quiere una mamá. Pero yo tenía mi trabajo y no podía adelantar la fecha.

El día que voy al encuentro yo estaba nerviosa pero feliz de la vida al mismo tiempo. Me dije, “vamos a ver”, la única cosa en que yo confío es en mis instintos y mis emociones, porque cuando una persona me es simpática, me es simpática de inmediato! Yo tenía terror que el niño no me gustara, por ejemplo. Hay niños que son antipáticos. Me estaba preparando que si no me gustaba, que debía asumir mi responsabilidad.

Daniel llegó y le dije: “Hola!, y él me dijo: “Este soy yo, y esta es usted”, me dijo, con las dos fotos en la mano, mía y suya. “ya llegué verdad?” yo me agache, él se sentó naturalmente en mi pierna y empezó a contarme así como si nos hubiésemos conocido de toda la vida. Nos robábamos miradas, cuando yo lo veía él se ponía tímido, éramos como dos animales, muy instintivo, reconociéndonos. Y le dije: “No vas a mostrarme tu casita?”. Si venga mama!” Yo no me sentía con el derecho de que alguien me llamara mamá.

Ese tiempo de adaptación me sirvió mucho porque es así, el sentimiento de mamá no se abre solamente al parir un niño, es también el hecho de ser la exclusividad para un niño. El eligió llamarme mamá, me reconoció como mamá. Al segundo día él me llamaba así y yo aún no reaccionaba porque no estaba acostumbrada.

Me mostró su casita, todo alegre, me mostró a sus amigos, y lo pasamos jugando al balón, estuve todo el día, hasta las 5 de la tarde. El tiene cosas en las que me veo parecida, muy dinámico, hiperactivo. Yo con Daniel me siento bien y él aparentemente conmigo también.

Hay niños que gritan que se quieren quedar en el centro, que no se quieren ir. Hay de todo. Otros que no te llaman mamá hasta un año después, porque saben que tienen una mamá y le dicen a la adoptiva: “Usted no es mi mamá”.

La madre biológica de Daniel

El niño fue abandonado en el hospital. Nació prematuro, con tuberculosis, la mamá es de la Chureca (2) la mamá no se nutrió bien en su embarazo. La desnutrición crónica no se recupera, lo que no ha recibido no lo va a recuperar, puede dejar afectaciones en concentración, en motora fina o más graves. Algunas se pueden corregir, otras no. Daniel ha salido excelente de sus crisis, es inteligente a pesar de que su cerebro no se ha desarrollado completamente, le falta un pequeño porcentaje. Es más pequeño que los niños de su edad, en peso, altura, densidad ósea, pero está creciendo cada mes 2 cm y medio kilo. Todo depende del estímulo, del ejercicio. Cuando el niño se siente bien abre todos sus karmas (3) que tiene para recibir y para crecer, eso a nivel espiritual, material, nutritivo, todo.

El instinto maternal 

Para mi la maternidad no es el embarazo en sí mismo, cosa que es de un impacto muy fuerte para la mujer, pero para mi la maternidad es el ser humano con el que tu vas creciendo, educar a otro ser humano, pasarle tus conocimientos, sentimientos y amar a un niño, cuidar a alguien, ayudar a alguien a crecer.

Yo desde los 17 ó 18 podía ser mama, mi instinto materno es muy fuerte pero yo tenía claro que no quería ser una madre joven, quería ser una madre con conciencia, con experiencia, con conocimiento, y confirmo que hoy en día estoy viviendo este proceso en esta forma también porque cuento con experiencia, por los ejemplos que he visto en mi familia – yo soy la más pequeña – vi como han crecido mis sobrinos, como mi madre me educó, educó a los otros, como mis amigos tuvieron sus hijos, toda la experiencia para mi es inestimable para decir que reconozco esto o aquello.

El otro día me preguntó alguien: Te hace feliz el niño? Yo respondo que soy una persona feliz, no estoy exagerando, y no pienso que me hacía falta algo, pero estoy tan feliz de poder compartir con este niño, hacerlo feliz me llena hondo.

La primera semana con Daniel

Eso fue terrible porque todos tenemos un ritmo. De mi independencia total sobre el tiempo de mi vida, acoplarme con las reglas de Daniel, en el Centro se duchaba a las 6 am, comía a las 6:30 am, a las 8 bebía leche, después ajuste esos horarios, pero al inicio yo no tenía tiempo de hacer otra cosa que dedicarme al niño, entonces me olvidaba de comer. Cuando él se iba a dormir yo pensaba, ok, ahora estoy yo, pero estaba tan cansada que me dormía frente a la computadora con el dedo en el teclado.

Además, como él tenía bajo peso yo estaba obsesionada porque él no comía, y claro los niños sienten tu tensión, él sentía que yo estaba encima y no comía, se creaba un círculo vicioso. A la semana me di cuenta que ambos nos estábamos agotando y que tenía que relajarme, si no comía pues que no comiera. Un día que llamé al centro desesperada buscando ayuda me dijeron: Usted es la mama!

No busqué apoyo exterior porque si empiezas a buscar ayuda no descubrirás cuáles son tus recursos y tu forma de resolver. Al final y al cabo es la relación con tu hijo.

Con Daniel en Holanda

Allá tengo muchos amigos pero no son mi familia, solo cuento con una sobrina. No es como acá, donde la familia es grande y todos le decían a Daniel que eran sus primos, entonces él me preguntaba: “Todos son mis primos y todos me quieren?”

Yo le traje regalitos de Holanda y le dije que eran de sus amigos y me preguntaba: yo tengo amigos en Holanda? Claro, te esperan en Holanda y me preguntaba, por qué me quieren? Te quieren porque eres lindo, muy bueno y simpático.

De un lado habrá muchas emociones, él es muy curioso, la aventura le gusta, el cambio de clima, conocer un país nuevo, pero del otro lado habrá tareas, dificultades, miedo de ser diferente, el idioma, son bastantes desafíos.

Cambios de Daniel desde los primeros días

Muchos cambios, era inquieto, ansioso, gritaba de repente, cuando estaba preocupado o feliz, se chupaba el dedo, eso ya casi no lo hace, cambiaba de humor, muy sensible, tiene más momentos de silencio y tranquilidad y busca su espacio. Después empezó mamitis, no dejarme ni un momento y estamos en eso. No ha sido un niño difícil pero se ve el cambio.Cuando lleguemos a Holanda imagino que va a retroceder hasta que se apropie de su casa, su bicicleta, su escuela, yo me estoy preparando para eso.

Tiene su cuarto y vamos a decorarlo según su gusto y necesidades.

El compañero de Paula

Mi compañero es artista, pinta, toca música, hace films, ese es otro desafío porque decidimos no vivir juntos aunque él pasa mucho tiempo en mi apartamento. Como él es un artista, tiene su estudio y hay que dejarlo en su espacio. El tiene un hijo de 18 años y no quería tener otro. Una amiga me dijo que él era egoísta pero mi manera de ver las cosas es que los niños no son un regalo, a un niño tenes que desearlo, si él no lo quiere porque se siente en otra etapa de su vida, yo no lo voy a forzar. Yo le dije que respetaba su elección y esperaba que él respetara la mía porque yo iba a adoptar. Me dijo: “Cómo, vas adoptar sin mi? Si, se puede adoptar soltera. Y me vas a pasar? No te voy a pasar, es que tu no quieres y yo no quiero perder mi tiempo porque ya es el último momento y yo tengo que inscribirme ahora”.

El se resintió conmigo, pensó que yo iba a cambiar con él por culpa del niño, pero yo aprendí con el ejemplo de mi papá que lo más importante es el compañero porque este se queda y los niños se van. Mis padres está contentos, unidos todavía y los niños ya nos fuimos. Cuando los padres no te dejan ir, no te dejan desarrollar.

Estos dos meses nos hemos comunicado por skype y ambos se han ido conociendo. Yo no le he dicho a Daniel que él es su papá porque será el niño quien decidirá el grado de importancia que mi compañero tendrá en su vida. Daniel verá que él es importante para mí y veré si ambos se aceptan.

Nicaragua

Hasta el 2008 yo conocí a mi familia nicaraguense. Ahora quiero dejar todo aquí porque quiero volver. Yo estoy acostumbrada a resolver siempre sola, me fui a los 18 años al extranjero y no significa que estoy enojada con la vida, al contrario, me da mucho placer si alguien me quiere ayudar pero no me había esperado tanto, aquí me han tratado como una hija, he recibido todo lo que mis padres y hermanos no me ha podido dar porque están lejos, ellos respetan mi elección pero sufren porque dicen que he hecho todo esto sola, pero les he dicho que aquí tengo más de la cuenta, me llevo amor, aceptación, desde el principio integraron a Daniel dentro de la familia, él en ningún momento se sintió ajeno. Eso es inestimable. Eso me ha impresionado muchísimo. Pienso que las cosas pasan porque tienen que pasar.

(1) Sus nombres se han cambiado

(2) Chureca: barrio de extrema pobreza en Managua, Nicaragua

(3) Karma: Generalmente el karma se interpreta como una «ley» cósmica de retribución, o de causa y efecto (Wikipedia)

4 comentarios sobre “Adoptar un niño

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  1. Admiro a Paula! Me encantó, me atrapó, me sacó muchas lágrimas… muchísima admiración hacia Paula por como ha vivido( en todo sentido) su experiencia desde tomada la decisión…. con el no menos admirable Daniel, su hijo.
    Yo no logré cumplir con mi sueño y me alegra que hayan, no sé si muchas o pocas, pero mamás e hijos como Paula y Daniel.

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