En la ventana del bus solamente veía millones de gotas de agua, cayendo incesantes. Ciertamente, la intuición me había avisado desde temprano que, ese viaje con desconocidos era descabellado...
En la ventana del bus solamente veía millones de gotas de agua, cayendo incesantes. Ciertamente, la intuición me había avisado desde temprano que, ese viaje con desconocidos era descabellado...