Por siempre joven

Por María Xavier Gutierrez   Al día siguiente, cuando Francisco y yo salimos del hospital con ese paquete humano en la mano, íbamos apurados pensando: ¿Y ahora a qué hacemos? Era una gran responsabilidad y nosotros estábamos a cargo. ¿Guat?  Lo que vino después fueron horas infinitas observando a la criatura, escudriñándolo, ver sus dedos... Leer más →

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